Muchas veces me preguntan: Es posible el paso de negociador a mediador? Honestamente, fue algo que yo misma me pregunté varias veces durante mi inicio como mediadora. Después de negociar a nivel internacional por más de una década, sería posible ponerme del otro lado? Sería posible ser negociador por un lado y mediador por el otro?

Ahora, mi respuesta es simple: Un negociador nunca deja de ser negociador, y la mediación es una negociación asistida por un tercero neutral e imparcial, el Mediador. Cabe destacar que el mediador debe ser un buen negociador, pero en mediación nunca dejará salir al negociador puro.

El mediador es lo que me gusta llamar un negociador encubierto, negocia con las partes, negocia con los letrados pero siempre desde otra posición. El mediador negocia facilitando la comunicación entre las partes, suavizando la entrega del mensaje cuando viene cargado de hostilidad, intentando lograr que las partes se tranquilicen para dar lo mejor de ellas y puedan pensar claramente, resguardando la confidencialidad del proceso al 100%. El mediador es un negociador carismático y empático que practica la escucha activa a la perfección, que logra que las partes se concentren en el ahora y en el futuro, que no queden estancas en el pasado, logra que las partes negocien como iguales, y las ayuda a descubrir que es lo que realmente las trae a la mesa de la mediación.

El proceso es del mediador, de ese negociador encubierto; pero las estrellas de la mediación son las partes y ellas, solo ellas, pueden negociar específica y profundamente el tema que los convoca a la mediación.
En pocas palabras... soy negociadora y soy mediadora, pero al ingresar a la sala de mediación cuelgo el sombrero de negociadora cerca de mi silla, siempre al alcance de la mano!!.